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2009-05-15
La gota que derrama el vaso
Hay un momento en el que se derrama el vaso, cuando al encontrarse totalmente lleno le cae una gota más. Generalmente al escuchar esta frase popular la asociamos con un sentido negativo. Ciertamente un cúmulo de circunstancias puede “rebosar la copa” negativamente, pero también podemos aplicar la frase desde un punto de vista de bendición para nuestras vidas. Hoy consideraremos por lo menos tres ejemplos desde la perspectiva positiva.

Hay un momento en el que se derrama el vaso, cuando al encontrarse totalmente lleno le cae una gota más. Generalmente al escuchar esta frase popular la asociamos con un sentido negativo. Ciertamente un cúmulo de circunstancias puede “rebosar la copa” negativamente, pero también podemos aplicar la frase desde un punto de vista de bendición para nuestras vidas. Hoy consideraremos por lo menos tres ejemplos desde la perspectiva positiva.

Génesis 24:22 "Y cuando los camellos acabaron de beber, le dio el hombre un pendiente de oro que pesaba medio ciclo y dos brazaletes que pesaban diez".

En este pasaje, Abraham había enviado a su criado a buscarle esposa a su hijo Isaac, entre las mujeres de su parentela y de su tierra. En medio de esta encomienda, se encuentra con Rebeca en la fuente de agua y le pide que le de beber a sus camellos. Luego que ésta le da de beber a todos sucede lo que narra el verso 22. Notemos que le dio joyas de oro súper valiosas pero no fue sino hasta que le dio de beber hasta el último de los camellos. Si no hubiera terminado de darle de beber agua al último de los camellos, ¿le hubieran dado los pendientes?

Este hombre le dio una fortuna en oro y no solamente eso, sino que esa mujer fue elegida para casarse con el hijo de Abraham, que era un hombre riquísimo.

LO ACONTECIDO A JOB

Job 19:25-27 Muchas veces hemos oído hablar del libro de Job pero casi siempre solo de las pruebas de Job. Es un libro tan extraordinario que desde ese tiempo ya hablaba que la tierra era redonda y que estaba suspendida en el espacio. Job era un hombre del cual el mismo Señor calificó como un hombre justo, perfecto, recto, íntegro y apartado del mal, en el cual no hay engaño. Si esto dijo de Job, ¿cómo testificaría Dios de nosotros?

Podemos ver que Dios no justificó la integridad de Job, sino su motivación, sus tenencias. Satanás decía que Job era así porque Jehová le había puesto escudo en lo que tenía, en su casa, en todos sus bienes, a su familia y a todo lo que tiene. Entonces Dios le dio permiso al enemigo para que tocara a Job.

Dios sabía y confiaba en lo que Job tenía dentro, porque sabía que lo de afuera se iba a quitar pero lo de adentro iba a prevalecer. A Job le sobrevinieron estas pruebas:

  1. Los sabeos mataron a sus criados,
  2. El fuego quemó a sus pastores y ovejas.
  3. Los caldeos le robaron sus camellos.
  4. Un viento del desierto mato a sus hijos.
  5. Una sarna maligna (siete días se quedó mudo Job a causa de esta sarna)
  6. La mujer de él le dijo: “maldice a Dios y muere”.

Todo esto le paso a Job de un día para otro; no bien terminaban de notificarle un suceso cuando ya venía la próxima mala noticia. Podemos sentir tristeza pensando en todo cuanto le pasó a Job, pero hay una palabra de vida y de esperanza, porque todo condujo ala gota que derramó el vaso pero para bendición.

Cuando el enemigo pensó que tenía destruido a Job, salió lo que había dentro de él, lo que Dios había puesto. Lo de afuera nos lo pueden quitar pero lo de adentro nadie nos lo quita a menos que no lo entreguemos. Satanás creía que tenía acorralado a Job. Es como dice el texto en 2da Corintios: atribulados mas no angustiados, derribados pero no destruidos, en apuros pero no desesperados, como no teniendo nada pero poseyéndolo todo”, porque tenemos a Jesucristo. En este punto, en que el enemigo se creía vencedor, Job exclamó las declaraciones de fe. Estas son claves que nos sirven para salir de cualquier situación adversa o problema.

YO SE QUE MI REDENTOR VIVE, Y AL FIN SE LEVANTARA DEL POLVO. Job pudo ver a Cristo como su Redentor. Como el que había muerto. Pudo ver al Señor vivo. Un redentor es el que derramó su sangre para comprarnos de nuevo y hoy somos hijos de Dios. Pudo ver a Cristo, al Redentor vivo y no muerto.

Y DESPUES DE DESECHA ESTA MI PIEL, EN MI CARNE HE DE VER A DIOS. ¿Que estaba diciendo? Aunque la sarna maligna siga, aunque me deshaga, en mi carne, en ésta, no en espíritu o cuando me muera sino ahora, yo he de ver a Dios. No consideró las circunstancias, no sintió lo que le estaba pasando, sino que vio al Cristo vivo. Y cuando miramos al Cristo vivo y dejamos de ver las circunstancias y decimos, aunque esto siga yo sé que Dios me va a levantar y El me va a dar la victoria.

AL CUAL VERE POR MI MISMO Y MIS OJOS LO VERAN Y NO OTRO. Luego fue muy sincero y dijo aunque mi corazón desfallece dentro de mí, porque realmente estaba desfalleciendo, lo veré por mí mismo. Esta afirmación suena absurda, si vemos a un Job destruido, sin bienes, y aun así declarando que va a ver a Dios. Pero hay algo que se llama declaración de Fe y cuando hemos puesto nuestra mirada por la fe en Jesucristo nunca seremos avergonzados. Su declaración era que su redentor vivía y que lo vería con esos ojos y no con otros; no en espíritu o muerto sino con esta carne.

Job 42:5 "DE OIDAS TE HABIA OIDO MAS AHORA MIS OJOS TE VEN". Su declaración era que lo iba a ver con estos ojos, y de hecho lo estaba viendo. Muchos de nosotros posiblemente podemos haber conocido de Dios meramente “de oídas”. Otros, podemos afirmar que “de oídas te había oído mas ahora mis ojos te ven”.

Hasta este punto, todavía faltaba en Job la gota que derramaría el vaso para bendición. Ya Job estaba viendo al Señor pero a pesar de haber hecho estas declaraciones seguía sin bienes, sin familia y seguía enfermo.

 

LA GOTA QUE DERRAMO EL VASO

Job 42:10 "Y quito Jehová la aflicción de Job cuando el hubo orado por sus amigos y aumento al doble todas la cosas que habían sido de Job". ¿Cuándo que fue Dios le aumentó todo lo que tenía? Cuando oró por sus amigos. Esta es la gota que derrama el vaso para bendición. Podemos estar en la faceta: 1) de oídas te había oído ó 2) de oídas te había oído mas ahora mis ojos te ven, pero seguir en el problema.

La clave está entonces cuando oramos por nuestros amigos, por aquellos amigos que por alguna circunstancia se tornan en enemigos. A Job, sus amigos le querían hacer ver que lo que le estaba sucediendo era producto de su pecado, no obstante Dios mismo haberlo considerado como un varón justo, apartado del mal y sin engaño. Muchas veces nosotros pensamos de igual modo, si alguien que conocemos está pasando por alguna prueba. Ignorando que Dios está procesando porque no podemos ser aprobados si primero nosomos probados.

¿En qué faceta podemos nos encontramos?

¿De oídas te había oído? (Atrio).

¿Mas ahora mis ojos te ven? (Lugar Santo).

¿Actuar como Dios actúa? (Lugar Santísimo).

La gota que derramó el vaso de bendición de Job fue cuando Dios le dice: “Ah, si de oídas me habías conocido y ahora me has visto, entonces actúa como yo actué”. (parafraseando)

¿Que hizo Cristo en la cruz del calvario? ¿Acaso no oró por sus transgresores? ¿Acaso no dijo: “Bendecid a los que te ultrajan, amad a los que os aborrecen”?

Hay una gota que hace derramar el vaso para bendición. Dice la Palabra: “Quitó Jehová la aflicción de Job cuando él hubo orado por sus amigos”. Este fue el momento en el cual le fue devuelto todo.

El segundo ejemplo que podemos ver a la luz de la palabra es: JOAS REY DE ISRAEL

Hay una gota y hay gotas que derraman vaso. Hay personas que por no buscar la gota que derrama el vaso pierde la bendición.

2da. Reyes 13:14 "Estaba Eliseo enfermo de la enfermedad que murió y descendió Joas el rey de Israel y llorando delante de el dijo: Padre mío carro de Israel y su gente de a caballo".

Este era un rey tremendo, y se nos dice que llegó llorando ante Eliseo porque le había llegado la noticia de que iba a ser invadido. Pero el profeta no se inmuta al ver esto, sino que le dice que tome un arco y unas saetas (flechas). Una de las claves para salir de ataques del enemigo cuando nos está atacando y nos trata de devorar es poner la mano en el arco.

2da. Reyes 13:15 "Toma un arco y unas saetas". El Rey fue muy obediente e hizo lo que le habían dicho 2da. Reyes 16 " Luego le dijeron que agarrara el arco".

Aquí podemos ver diferentes puntos. A veces tenemos tal problema y tal congoja que nos encerramos.

  • Buscar Arco y Flechas (Agarrarlo en el centro). Un arco no se dispara a menos que no lo agarremos en el centro.
  • Agarra el arco. Cuando Dios da una instrucción debemos tomarla en serio. Jesús por lo que padeció aprendió la obediencia. Debemos obedecer a Dios. No lo hagamos por hacerlo. La obediencia máxima para Jesús, era ir a la cruz por ti y por mí.
  • Abrir la ventana que da al oriente. Siempre hay una ventana que da al Oriente. Cuando estamos acorralados debemos tomar el arco. Siempre hay una ventana que da al oriente.
  • Tirar. Dice el pasaje que cuando tirara iba a terminarlos.

¿En qué estado llegó el rey donde el profeta? Llorando, atribulado, encerrado en su problema y le ordenaron tomar el arco que es un arma de guerra que llega lejos. La profecía era que cuando tirara la flecha iba a destruir a sus enemigos.

¿Qué simbolizaba el oriente? Los magos que venían de oriente a Jerusalén y la estrella los llevo a Belén de Judea donde había nacido Jesucristo, el Rey de los Judíos. Mateo 2:1 "Cuando Jesús nació en Belén de Judea, en los días del Rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos diciendo: Donde esta el Rey de los judíos que ha nacido, porque su estrella hemos visto al oriente y hemos venido a adorarle".

Abre la ventana que da al oriente. Abrir simboliza la salida que te va a llevar a Jesucristo, a adorarlo, y que veamos que los problemas no son para muerte sino para vida; no para debilidad sino para fortaleza; no para desconfianza sino para confiar más en el Señor.

Abrir la ventana que da al oriente es ver a Jesús que nos guía porque toda respuesta está en Jesucristo.

El rey abrió la ventana y Eliseo le ordenó que estirara y tirara, y este punto el rey había sido obediente.

GOLPEO TRES VECES Y SE DETUVO. 2da. Reyes 13:18 "Toma las saetas y golpea la tierra y el rey solo la golpeo tres veces y se detuvo". ¿Por que no la golpeo más veces?El varón de Dios, enojado, le dijo que al dar cinco o seis golpes, hubiera derrotado a Siria hasta no quedar ninguno, pero que ahora solo tres veces derrotaría a Siria.

¿Qué hubiese ocurrido si hubiera golpeado no tres sino seis veces? Pues “gotas que hubieran hecho derramar el vaso para bendición”. A veces Dios nos dice: “Actúa, hazlo, muévete”, y nosotros decimos: “ay, Señor hasta aquí!”.

Pero hay gotas y gotas de bendición. Podemos decir que hemos orado mucho tiempo, ya Dios me ha bendecido y que nos conformamos con lo que ya tenemos. Qué tristeza es el conformismo, pues la palabra dice que el creyente es como la luz de la aurora que va de aumento en aumento hasta que el día es perfecto. No nos quedemos con tres victorias sino que golpeemos 6 veces. Pongamos nuestro cuerpo en servidumbre. El estorbo más grande para una persona es creer que es demasiado madura y que no necesita más de Dios. Cuando un creyente mantiene esta actitud, en lugar de crecer decrece.

2da. de Reyes 13:15 , 2da. Reyes 13-19

En este ejemplo no hubo gotas que derramaran el vaso por el conformismo por los límites que ponemos de ir más allá.

TERCER EJEMPLO

Génesis 24:15-22

Isaac era el heredero universal de Abraham y este era un hombre riquísimo. Rebeca era también de una familia acomodada. Abraham vio que el hijo ya tenía 40 años y que de alguna manera estorbaba porque donde estabas solo había filisteas y pensó que debía casarse pero con una de su tierra, entonces le dijo al criado que le buscara esposa a Isaac en su tierra. Salió con 10 camellos y llenos de presentes. Cuando llego a la ciudad dijo que había requisitos para saber cuál era la esposa y eran que tenía que ser joven, virgen y de la familia de Abraham.

¿Cómo haría la selección? Entonces puso como señal que la joven que le pidiera y el diera de beber agua de su cántaro y que además le diera hasta al último de los camellos y sería la elegida.

Vino pues una doncella, de hermoso aspecto, virgen, la cual varón no había conocido, que bajaba a la fuente y llenaba su cántaro y regresaba. El criado le dijo:”te ruego que me des agua de tu cántaro” y cuando ésta acabó de darle de beber, le dijo también le daría agua a todos sus camellos.

Podemos preguntarnos cuánto puede beber una persona que este sediento. Podría ser hasta 1 litro, lo que equivale a cuatro vasos de agua. Ahora bien, ¿cuánto puede beber un camello? Se pueden beber hasta 12 cantaros cada uno. Rebeca estaba dispuesta a sacar agua para saciar hasta el último de los camellos.

Génesis 24:20-21

n no le habían revelado el plan a Rebeca y las señales que había puesto el criado para saber quién iba a ser la esposa de Isaac. Cuando ella dio de beber hasta el último de los camellos, habiéndoles servido algunos 120 cántaros, el criado le dio un pendiente de oro que pesaba medio ciclo y dos brazaletes que pesaban diez.

Entonces le pregunto de quien era hija y Rebeca le dijo, ahí es cuando le fue revelado el plan. Le dijo que era el criado de Abraham buscando esposa para el hijo soltero de éste. Entonces le dijo que había puesto una señal a Jehová y que quien la cumpliera, esa iba a ser la elegida para casarse. Ella respondió que fuera a contarles a sus padres, es decir que ella fue sujeta a su cobertura. Entonces teniendo la cobertura de sus padres se dio en casamiento con Isaac. Es aquí donde se ve la gota que derramó el vaso. ¿Cuál es la gota que falta para que se derrame la bendición en nuestras vidas?

Quiero actuar como tu Señor, al igual que Job que oró por sus acusadores amigos, y ahí es que se te es devuelto todo lo que el enemigo te robo.

Golpeemos la tierra hasta que el Señor diga, no limitemos la bendición que El tiene para nosotros.

Démosle de beber al sediento y hasta el último de los camellos.