Volver a página principal
2011-10-16
Los venid de Dios

Dios nos invita a venir a Su presencia porque quiere bendecirnos.  Su presencia es un lugar de bendición y de paz. En Dios tenemos descanso, seguridad y una buena porción. Dios nos invita a venir para arreglar con Él nuestras cuentas pendientes,  nos ofrece el descanso para nuestras almas cansadas. Como el Rey que es, nos ha convidado a las bodas, sin nosotros merecerlo.  Y nosotros ¿qué habremos de responder, cuando nos invita diciendo: “Venid”?... “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.” (Apoc 22:17)

Dios nos invita a venir a Él, hay diferentes "venid" de parte de Dios para nosotros:

 I) Venid a un lugar seguro

 Génesis 7:1Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación.” 

Noé no se inventó lo del arca, la idea vino de Dios.

Noé fue salvado de en medio de una generación perversa y adúltera, cuyo pecado ya Dios no podía soportar.

Dios es nuestra seguridad, podemos estar en la situación más difícil, sin embargo, el Señor pone delante de nosotros un lugar de protección.

Hay un área de protección para nosotros, para que no nos alcance lo que está destruyendo al mundo poco a poco, que nos sintamos protegidos y guardados. Dios nos dice: “Ven a Mí que Yo soy tu lugar seguro, tu Torre Fuerte, donde el viento fuerte puede llegar y no derribarte.

Salmos 121

 Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.
No dará tu pie al resbaladero,
Ni se dormirá el que te guarda.
He aquí, no se adormecerá ni dormirá
El que guarda a Israel.
Jehová es tu guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano derecha.
El sol no te fatigará de día,
Ni la luna de noche.
Jehová te guardará de todo mal;
El guardará tu alma.
Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.

 Estamos siendo preparados por el Espíritu Santo para poder escapar de los juicios que viene para el mundo, pero ya no por un arca, sino para ser llamados a las nubes para unirnos con Cristo para siempre.

 II) Venid a una buena compañía.

 Números 10:29Entonces dijo Moisés a Hobab, hijo de Ragüel madianita, su suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual Jehová ha dicho: Yo os lo daré. Ven con nosotros, y te haremos bien; porque Jehová ha prometido el bien a Israel.”

Hay una invitación de parte de Dios para que vayamos a su lado y tengamos buena compañía. Esta compañía está compuesta por aquellos que desde el principio han obedecido a Dios.

Aquí en la tierra podemos tener a nuestro lado gente de fe que puede ser inspiración para todos nosotros. Pero nos esperan otros que ya se nos adelantaron y que están con el Señor esperando el toque de la trompeta para poder venir con el Señor por nosotros.

En el mundo los modelos son distorsionados, personas que alcancen la fama y a pesar de vicios como la droga, su desviación sexual o su falta de identidad, son los modelos a seguir que el mundo le ofrece a nuestros hijos, mientras que a nuestro lado, entre nuestros hermanos o en la Palabra de Dios, encontramos personas que a pesar de sus debilidades supieron levantarse y sobreponerse a grandes dificultades.

III) Venid por una buena porción

 Isaías 55:1A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche.” 

Tres veces aparece la palabra “venid” en este versículo, porque Dios nos dice ven, con tu cuerpo, tu alma y tu espíritu, es decir, Él nos anhela por completo.

Dios nos llama tal como estamos, El conoce nuestra condición. Sabe de que estamos necesitados aunque no se lo digamos a nadie.

Dios satisface en nosotros por Su misericordia las necesidades más apremiantes de nuestra vida, la sed y el hambre, una persona no muere por falta de vestido, pero la sed y el hambre si pueden acabar con nuestra vida, pero el llamado de Dios es a tomar un agua que puede satisfacer mas que una necesidad física, y un alimento no sólo para nuestro cuerpo, sino también para nuestro espíritu.

El Señor da agua de vida para los que la necesitan, la que no permite que no volvamos a tener sed jamás. La Samaritana pensaba que cuando Cristo le dijo que le daría un agua con la cual ella no tendría sed jamás, se refería al agua que sacia la sed momentánea, aunque Dios provee este tipo de agua, como lo hizo con el pueblo de Israel en el desierto.

Muchas personas se afanan por cosas y logros temporales, se mueren por casarse, o por tener un hijo o un título universitario y corren tras estas metas haciendo de ellas su dios, otras veces son bienes materiales como una casa y no piensan que cuando mueran todos esos bienes se quedarán y probablemente los que les sobrevivan los venderán y se desharán de ellos, nos olvidamos que Cristo nos dijo que no hagamos tesoros en la tierra sino en el cielo.

Otros se preocupan demasiado por mantener una buena figura y dedican horas a estar en el gimnasio, y aunque debemos cuidar nuestro cuerpo, también debemos cuidar nuestro espíritu y dedicar tiempo a alimentarlo con la Palabra de Dios.

IV) Venid por limpieza personal.

Isaías 1:18Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.”

Este es el Dios que nos perdona Es el mismo que sabía que no podemos por nuestros propios medios salvarnos y por eso proveyó para nosotros una sangre pura y sin mancha, para que en esa sangre fuéramos lavados.

Dios nos llama a que estemos a cuenta con Él, lo hermoso es que Él conoce nuestra condición.

Salmos 103:14 “Porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo”.

Esta es la expresión del amor de Dios por nosotros, el cual no merecemos, es pura gracia.

Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de limpiarse para Dios, de ir cada día a Su presencia y decirle Señor límpiame, es un problemas mío con el Señor para poder dar la estatura que Él espera de mí.

Debemos tener presente que cuando comparezcamos ante Dios le vamos a tener que dar cuenta de todo lo que hicimos, pero también de lo que dejamos de hacer, dejando de lado Su voluntad, así como de cada pensamiento.

V) Venid para descanso del alma.

Mateo 11:28 “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”.

Nos habla de que Dios nos sostiene, nos carga, nos mima. A veces llegamos a un punto en el que no podemos más y sentimos que nos caemos, entonces Dios nos extiende sus brazos y nos sostiene.

El verdadero descanso se encuentra en Dios. Vivimos turbados y afanados y Dios nos llama a descansar en Él.

La paz y el descanso que Dios da, no lo da una terapia, un confesar positivo, ni siquiera tener resueltas mis necesidades. Es más que eso.

 

VI) Venid a la invitación urgente del Rey.

Mateo 22:4 “Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas.”

A una boda van los invitados y los contrayentes. Los invitados se van cuando acaba la ceremonia y el festejo, pero los novios se quedan juntos y se van para su casa.

Está claro que de estas bodas a la cual se refiere la escritura, Cristo es el novio, ahora bien, tu consagración es la que va a decidir si eres invitado a la misma o parte de la novia que se va a casar.

Dios tiene misericordia para la novia y para los invitados, pero para se parte de la novia hay un condición provista por Dios.

Isaías 55:6-7 “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.” 

Lo hermoso es que Dios no nos deja solos, Él nos dice como lo vamos a lograr.

VII) Venid al triple llamado.

Apoc. 22:17  “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”

Un día tú y yo, junto con el Espíritu Santo, vamos a decir: “Ven Señor Jesús”

Los que somos de Cristo estamos siempre deseando que Él venga, que pasen los días para que el Amado llegue, para que llegue ese día glorioso en que veremos a Cristo cara a cara.

Pero eso solo lo desea la esposa que ama a su Señor y esto es del Espíritu Santo no de nosotros

CONCLUSIÓN:

Hay diferentes venid de parte de Dios para nosotros:

  1. Venid a un lugar seguro.
  2. Venid a una buena compañía.
  3. Venid por una buena porción.
  4. Venid por limpieza personal.
  5. Venid para descanso del alma.
  6. Venid a la invitación de un Rey.
  7. Venid al triple llamado.