Victoria Total

Primera predica del domingo 22 de junio de 2014

Por el pastor Milton Méndez

David al derribar a Goliat con la piedra, luego le cortó la cabeza. Debemos tener victorias totales sobre nuestros enemigos

2 Reyes 13:14 Estaba Eliseo enfermo de la enfermedad de que murió. Y descendió a él Joás rey de Israel, y llorando delante de él, dijo: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo!

Dios quiere darnos victorias completas, porque el vino a darnos una vida en abundancia, no a que sobreviviéramos


Eliseo era ya un hombre muy maduro y estaba enfermo. El rey no fue a verlo porque estaba enfermo, fue a verlo porque estaba en aprietos, figura de las personas que solo buscan a Dios cuando están en aprietos. No era un rey muy espiritual, al ver al profeta se pone a llorar como un niño, pero no porque lo amaba, no por quien era Eliseo, lloraba por las cosas que Eliseo le proveía que dejaría de tener si él moría.

¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo!

Esta expresión era una manera de decir lo que Eliseo representaba para Israel.

Israel no tenía poder contra Siria. Cada vez que nos vemos envueltos en situaciones donde no está en nuestras manos la solución, es para que pongamos los ojos en Dios. Joás quería un auxilio divino contra los sirios.

2 Reyes 13:15 Y le dijo Eliseo: Toma un arco y unas saetas. Tomó él entonces un arco y unas saetas.  

El arco nos habla del poder de la bendición. Por lo regular en la Biblia antes de cambiar la circunstancia, Dios te envía una palabra, si la crees serás participe de cambar las circunstancias. Honramos al Señor cuando le creemos. Antes de tirar una flecha se iba a decidir la victoria o no de Israel.

2 Reyes 13:16 Luego dijo Eliseo al rey de Israel: Pon tu mano sobre el arco. Y puso él su mano sobre el arco. Entonces puso Eliseo sus manos sobre las manos del rey,

Este versículo nos habla de la dirección divina, del oportuno socorro.

2 Reyes 13:17 y dijo: Abre la ventana que da al oriente. Y cuando él la abrió, dijo Eliseo: Tira. Y tirando él, dijo Eliseo: Saeta de salvación de Jehová, y saeta de salvación contra Siria; porque herirás a los sirios en Afec hasta consumirlos.

“Abre la ventana que da al oriente”: Seguridad de que Dios tiene el control para enfrentar lo que temes.
    
“Y cuando él la abrió, dijo Eliseo: Tira. Y tirando él, dijo Eliseo: Saeta de salvación de Jehová, y saeta de salvación contra Siria; porque herirás a los sirios en Afec hasta consumirlos.”

Eliseo le estaba diciendo que iba a tener la victoria, que Dios se la había dado.

2 Reyes 13:18 Y le volvió a decir: Toma las saetas. Y luego que el rey de Israel las hubo tomado, le dijo: Golpea la tierra. Y él la golpeó tres veces, y se detuvo.

“Le dijo: Golpea la tierra”: En otra palabras, celebra tu victoria, dale la gloria a Dios por lo que está diciendo.
Si hubiera echo eso hubiese tenido las flechas para enfrentar la circunstancias.

La actitud del rey denotaba que no creía lo que le decía el profeta. Se sintió ridículo al hacer lo que le mandaban. Joás no creía a la Palabra de Dios enviada a través de Eliseo.

2 Reyes 13:19 Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo: Al dar cinco o seis golpes, hubieras derrotado a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo tres veces derrotarás a Siria.

El enojo de Eliseo era una indignación, el rey Joás no le dio la autoridad, la veracidad, ni la relevancia a la Palabra, por eso dice la Biblia que sin fe es imposible agradar a Dios.

La Palabra tiene tres aspectos que debemos de entender y creer:

La autoridad de la Palabra de Dios: Todo fue creado por medio de la Palabra. Dios dicho sea hecho y se hizo.
La veracidad de la Palabra: Es verdadera, se cumple. Cielo y tierra pasarán, pero la Palabra no pasará.
La relevancia de la Palabra: Lo que Dios dice está por encima de todo.

Tú y yo decidimos la medida de cuanto recibiremos de Dios. De acuerdo a tu fe recibes. Dios había planeado la victoria completa de Israel, lo dijo por boca del profeta, pero la poca fe de Joás hizo que recibiera una victoria parcial.

En la historia del pueblo de Israel podemos ver que su peor enemigo fue su temor a los desconocido, que le impidió entender el amor de Dios. A continuación hablaremos de temores que nos impiden creerle a Dios.

Temor a lo desconocido

El temor a lo desconocido fue lo que le impidió a Joás creer lo que le decía el profeta.

Temor a la muerte

Vencer el temor a la muere es vencer el ego, el amor al yo.

Apoc. 12:11  (NVI) Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el mensaje del cual dieron testimonio; no valoraron tanto su vida como para evitar la muerte.

Temor a la opinión pública

Esto nos lleva a querer agradar a todos, lo cual no es posible porque te volverás esclavo de los hombres. Enfócate en agradar a Dios y quizás Él te de gracia, pero no esperes que todo el mundo te apruebe porque si tiene valores de acuerdo a la Palabra no tendrás la aprobación de todos.

Temor al fracaso

La experiencia es importante, pero evitemos caer en la trampa de ya sé cómo hacerlo, porque cuando dependes de la experiencia dejas de depender de Dios, por eso la Palabra dice no te fíes de tu propia prudencia.

Los fracaso son buenos maestros pero no los hagas el director de tu vida.

Temor a la carencia

Jesús dijo en Mateo 6 que no nos preocupáramos ni nos afanáramos por el mañana, ni por el vestido ni por la comida. Dijo que confiáramos en el Padre, que primero buscáramos el reino de Dios y Su justicia y todo lo demás vendría por añadidura.

El temor a dar

Si das lo que te sobra en dinero y tiempo, y tú prioridad no es Dios, de nada sirve. Si servimos solo cuando tenemos fuerzas, ¿cómo vamos a experimentar las nuevas fuerzas? Estas se experimentan en la presencia de Dios.

Cuando das aunque tú sabes que te va a hacer falta entonces vas a conocer a Dios como proveedor. Dios utiliza los ministerios para prosperar a los que están en quiebra.

Miremos el caso de la viuda a la que fue enviado el profeta Elías. Ella al igual que los de su pueblo dependían de la agricultura y había una gran sequía. Una situación difícil. El Señor envía al profeta a la viuda y lo primero que él le dice después de que ella le declara su situación es NO TEMAS. (1era. de Reyes 17)

Ella le dio agua y luego le hizo una torta al profeta. La viuda dio lo que tenía y dice la Palabra que ella y su casa comieron muchos días. Dar para Dios es un acto de confianza de que si Dios ha provisto en el presente en el futuro proveerá.

Salmos 34:4 Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores.

Esta Palabra la debes usar cuando el enemigo venga contra ti con dardos a tu mente preguntándote que de qué vas a vivir, diciéndote que tú y tu familia van a tener necesidad, de que si das para el Señor te va a hacer falta.

Salmos 34:19 Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová.

Necesitas remas de Dios para vencer tus temores.

Las preocupaciones son como la sombra, no te pueden golpear pero te asustan. Si le crees al diablo vas a vivir lleno de temores y te vas a perder la vida en abundancia. El temor es una puerta que si la abres se mete todo lo malo que el enemigo quiere para tu vida.

La sombra es una proyección de la luz, pues mira la luz.

Enfrenta lo que temes, celebra tu victoria, no esperes que cambien la circunstancia, cree a la Palabra y apréndela y háblala para que cambia tu mente, tu manera de pensar y entonces puedan cambiar tus circunstancias.