El Ministerio Pastoral.

Por pastor Mauricio Rojas

Culto de jóvenes del 21 de junio de 2014

Quiero compartir contigo algunos principios que han sido de mucha bendición para mi vida, y que han permitido que sea el pastor de cuatro (4) congregaciones en diferentes ciudades de Chile.  El Ministerio pastoral, es un don, del que se deriva la palabra servidor. Ser ministro es sinónimo de ser servidor.


1er. Principio :  Si deseas ser grande en los cielos, primero debes servir en la tierra.

Efecios 4:11 (RV60) cita: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros.”  

Dios entrega a los hombres un ministerio profético, pastoral y magisterial para el servicio. Hoy en día muchos quieren gobernar, pero los que son grandes en el Reino de Dios, son los que sirven y no los que quieren ser vistos, pues Dios ve la disposición y el corazón de las personas que le sirven.

2do. Principio:  Es importante que te sientas pasteorado.

Mateo 9:35-36: (RV60) nos dice: “Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.”

Jesús sintió compasión de las multitudes y se dió cuenta de que aunque iban a la iglesia y tenían un pastor, estaban dispersas y desamparadas. El texto cita la palabra “desamparadas”, que en el griego se traduce: desmayar, abandonado, desvalido, indefenso, solitario, desantendido, inhabitado o desierto.

Cuando Mateo nos habla de la liberación de espíritus (Mateo 2:43 RV60), nos dice que el espíritu que sale del hombre se va a lugares aridos donde no hay pastores; y ahí abundan los espíritus inmundos. La función pastoral es de protección, de ser viligantes y atalayas de nuestras almas, que nos previenen cuando hay peligro y nos protegen de todo ataque espiritual. Sin embargo, para reconocer el peligro, debemos reconocer la voz.

Salmos 71:9-10: “No me deseches en el tiempo de la vejez; cuando mi fuerza se acabare, no me desampares, porque mis enemigos hablan de mí, y los que acechan mi alma consultaron juntamente.”

Hay un ejército de potestades organizadas que quieren destruirte, que desean anular el propósito que Dios tiene para tu vida. Tú traes una información, y esa información corre peligro porque al enemigo quiere robártela e introducirla a un sistema de inercia.

Muchas personas esperan que el mar se abra para avanzar, pero los ministros genuinos dan el primer paso y eso permite que se abra el mar.  Da el primer paso y el mar se abrirá.

3er. Principio: Los pastores velan por nuestras almas.

Salmos 71:11 dice: “Dios lo ha desamparado; perseguidle y tomadle, porque no hay quien le libre.”

Cuando las entidades espirituales observan que alguien que fue creado con un llamado se encuentra aislado, desamparado y sin pastor, lo atacan. Ese es su propósito. Los gigantes causan temores, y estos últimos te inhiben y no permiten que tus capacidades fluyan. Por eso el trabajo de los pastores es potencial a aquellos que están bajo su cobertura.




4to. Principio: Necesitamos ser pasteorados.

Moisés subió al Monte Sinaí con Josué.

Éxodo: 24:12-13 “Entonces Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarles. 13 Y se levantó Moisés con Josué su servidor, y Moisés subió al monte de Dios.”

Si no estás siendo pastoreado y estás en el desierto, tu alma está en peligro.

Éxodo 32:17-18 (LBLA) “Al oír Josué el ruido del pueblo que gritaba, dijo a Moisés: Hay gritos de guerra en el campamento. 18 Pero él respondió: No es ruido de gritos de victoria, ni es ruido de lamentos de derrota; sino que oigo voces de canto.”

Moisés y Josué escucharon ruidos. Josué entendió que era una pelea, pero Moisés le dijo que eran cánticos de celebración. Los pastores te ayudan a discernir lo que escuchas. Como Samuel, que cuando escuchó tres (3) veces la voz de Dios, no sabía que era El y necesitó oír la voz de un sacerdote.

1era. de Samuel 3:8-9 “Jehová, pues, llamó la tercera vez a Samuel. Y él se levantó y vino a Elí, y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Entonces entendió Elí que Jehová llamaba al joven. 9 Y dijo Elí a Samuel: Ve y acuéstate; y si te llamare, dirás: Habla, Jehová, porque tu siervo oye. Así se fue Samuel, y se acostó en su lugar.


5to. Principio: Debemos aprender a no estar solos.

En ausencia del pastor, hay autoridades y delegados ministeriales. Muchas veces queremos que el Apóstol venga en persona y active nuestro ministerio, despreciando a los delegados.

2da. de Reyes, capítulo 5, nos relata que un capitán leproso llamado Naamán se entera que había un profeta llamado Eliseo, que podía ayudarlo con su enfermedad y pide hablar con éste. Eliseo le manda a decir con un mensajero que se dirija al Jordán. Esto molestó a Naamán, ya que entendía que el profeta Eliseo se iba a presentar ante él a traerle a Dios para sanidad a su vida.

6to. Principio:  Rodéate de personas que te enseñen humildad; que quieran tu sanidad.

A  veces esperamos que algo en específico ocurra en nuestra vida, y si no ocurre nos frustramos; pero también hay otros que potencian esa amargura sin entender que Dios tiene personas específicas para bendecir tu vida.  

7mo. Principio: Si aspiras y anhelas un ministerio, no desprecies a nadie.

Nunca desprecies a un Mensajero. Esa persona puede ser la señal para bendecirte. Hay delegados que Dios pone con una palabra específica. Solo está de nosotros entenderla.

En Amos 8:11-13 (RV60): “He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán. En aquel tiempo las doncellas hermosas y los jóvenes desmayarán de sed.”   

Si no estoy siendo pastoreado me encuentro en esa condición. Aunque levantes tus manos en la iglesia, no es sinónimo que estés bajo una cobertura.

8vo. Principio: Para entender quién es mi pastor, primero necesito ser pastoreado.

Necesitamos reconocer a nuestro pastor, pero también de parte del pastor debe haber un reconocimiento de quien es su oveja, ya que no todas lo son. Hay un discernimiento de personas que pueden rechazar ser pastoreados, y ejercer resistencia y bloqueo.

Las personas que reconocen cobertura, destilan bendición y evolucionan espiritualmente. Las personas atacadas por espíritus inmundos no son sólidos, son inconstantes.

1era. de Pedro 2:2 “Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación”.

El Apóstol Pablo le dijo a los Corintios que le dolía no darles un alimento sólido y darles un alimento suave, ya que aún existía envidias entre ellos. El querer brillar hace limitar los rhemas que Dios quiere darnos. Si un director compite con otro y quiere impresionar, lo que hace es bloquear el rhema de Dios. Él quiere que crezcamos, y solo será notorio cuando una persona está bajo cobertura.

Los pastores dan alimento a sus ovejas. Deben aprender a trabajar para generar alimentos sólidos.

9no. Principio: Sentirme cubierto es que yo reconozca quien es mi pastor. La cobertura consististe en reconocerla.

Jesús llegó a los templos y se encontró con personas que no tenían pastor, y que dentro de la iglesia estaban dispersos, desamparados y siendo atacados por espíritus inmundos. Esta es la importancia de que estemos cerca y bajo la cobertura de nuestras autoridades.

Juan 11:51-52 (RV60) “Esto no lo dijo por sí mismo, sino que como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por la nación, y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.”

Jesús murió por nuestras enfermedades y transgresiones, pero el propósito de su muerte, también era provocar la unidad en la Iglesia.  El murió para protegernos y no estar dispersos. Él estaba sujeto a sus padres, aun siendo el verbo encarnado.

10mo. Principio: Se obediente, y Dios va a ser tu juez. Mientras tengas autoridades sujétate a ellas.

Si una autoridad hace algo injusto contra ti, sujétate igual, porque aun Jesús se sujetó a Pilato, teniendo éste último la autoridad para destruirlo. Disfruta tu etapa; busca intimidad con Dios, porque Él te va a recompensar en lo público. No busques un lugar; atrae a Dios. Tenerlo de tu lado, bastará. Lo importante es estar bajo Su obediencia. Y precisamente, ese es Su deseo: que nadie esté disperso. Es por eso dejó apóstoles y sacerdotes. (Efesios 4:11-14)

Jesús dijo: Yo soy el Buen Pastor (Salmos 23:1-2, Salmos 23:4, Juan 10:11); y el buen pastor su vida da por sus ovejas. El Padre y el Hijo se constituyen en pastor, pero ahora es el tiempo del Espíritu Santo para pastorear, y lo hace a través de los delegados. Por eso en Juan 16: 13, nos dice que dio dones a los hombres para formar evangelistas, pero que cuando venga el Espíritu de verdad, Él os guiará a toda la verdad. Para que el Espíritu Santo se active en tu vida, en tus dones, debes reconocerlo como tu pastor.

Hebreos 13:17: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.”

¿Sientes la protección y una claridad de visión hacia dónde vas? Si no es así, necesitas reconocer las autoridades que Dios puso, ya que el día que seas líder, a las personas que estén bajo tu cobertura, les va a costar sujetarse a ti. Necesitas la autoridad de Dios.

11vo. Principio: La autoridad se gana en la medida en que la unción cae sobre nosotros, porque sino nos desgastamos.

Si Jesús llamó a 12 hombres entre los cuales estaba Judas, Jesús lo veía como una oveja, pero Judas lo veía como un extraño y le molestaba que honraran a Jesús. Judas nunca lo vio cómo su pastor. No estaba siendo pastoreado, pero aun así estaba bajo la cobertura de Dios.

12vo. Principio: Ser pastoreado es conocer hacia dónde vas y  sientirte protegido en todo lugar.

Los líderes no pueden exigir que alguien se sujete a ellos, si nosotros no estamos sujetos. Si queremos cosechar admiración y obediencia, tenemos que sembrarlo.

13vo. Principio: Es importante pedir consejo.

Mientras estés estudiando y vivas con tus padres, Dios te puede hablar en sentires, pero a veces el sentir es uno. Puede haber profecías aparentes que no sean de Dios, y podemos caer en el error de que provengan de Él. Esto le ocurrió al Apóstol Juan, que se le apareció un ángel, pero era un ángel caído, y éstos buscan iglesias donde no hay coberturas.

Igualmente, el velo no solamente representa una señal de autoridad para las damas, también es una señal visible de autoridad para las iglesias, para que no sean vulnerables ante los ángeles caídos. Estos, también provocan sensaciones que llevan a adorar, a postrarse y a tener revelaciones. La Palabra dice que el mismo enemigo se vestirá como ángel de luz, (2da. De Corintios 11:14), que trae confusión y eso puede atraer a los que están solos y no aceptan autoridades.

Protección, alimento, dirección, darse a sus ovejas y capacitarse, son funciones pastorales. Si tienes un llamado, en el tiempo de Dios será más fácil. Si hoy te toca mover cables, hazlo con amor, para que cuando sea el tiempo, entiendas el servicio. No pienses que lo sabes todo. Si lo haces, llegaste a tu límite y no aprendes más. Aprovecha este tiempo para reunir alimento.

Haz como Moisés, que para guiar a su pueblo tuvo que vivir en soledad. Dios permite que experimentes desiertos para que aprendas a caminar en ellos, porque después deberás caminar con otros. Él no va a permitir que llegues a un lugar si no lo conoces. Recuerda: “Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan. (Salmos 37:25 (RV60)”

Señor: Gracias!!, porque tengo un pastor y me siento pasteorado.!!