Culto de Damas: Actas contrarias

Testimonio de Claudia Méndez (esposa del Pastor Milton Méndez)

Lo que pasa en la vida de cada uno es problema de cada cual, pero sea lo que sea debe saber, que en el nombre de Jesús y por el poder de Su sangre, esos problemas, esas culpas y esas actas contrarias que se han levantado en su vida y en la mía, han sido cancelados. Hoy, usted está conociendo estas verdades para que de una vez y para siempre,  pueda terminar con toda deuda antigua que por años le ha acusado o no le ha dejado avanzar.

1ra Samuel 17:9 “Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis.”

David tuvo que enfrentar un Goliat. Se levantó una gran potestad delante de Israel, profiriendo muchas cosas en su contra. De igual manera, hubo muchos decretos en contra de mi vida. Hoy quiero hablarles un poco de mi padre. Él  vino de una familia, con un padre alcohólico. Mi padre pasaba mucho tiempo en compañía de mi abuelo, y éste lo castigaba para que hiciera las cosas que quería; por ejemplo que tocara la guitarra a la fuerza, que no se quedara dormido, etc. Era muy rudo con él.  

Así creció mi padre. Cuando se hizo mayor, se casó y tuvo dos hijas. Pasando un tiempo encontró a la que era su esposa en adulterio, y después de muchas cosas se separó y conoció a mi madre y con ella tuvo siete hijos. Por el lado de mi madre, también hubo problemas.  El vicio de mi padre causo estragos en mi vida y mi familia. Mi madre ya no quería quedar embarazada pero una vez más quedó y mi padre al saber la noticia la golpeó.

Mi madre enfermó delicadamente, ese embarazo era yo.  Mi madre acumuló muchas cosas y para cuando nací yo, ella pasaba tiempos muy difíciles pero pensaba que no podía abandonar a su familia, pues ella recordaba que era producto del abandono de su madre.  Pero al final, mi madre terminó abandonándonos. 

Mi madre nos dejó a todos. Yo tenía tres años cuando mi madre decidió irse.  Ya no aguantaba más. Hoy día hermanos,  les puedo decir que con todo lo que honro a mis padres y aunque hoy día hayan aceptado al Señor, tengo muchos recuerdos que marcaron mi vida.  Recuerdo a mi hermano llorar desconsoladamente, y como tenía tres años no  entendía nada. Mis hermanas mayores comenzaron a llorar también. 

A los siete años conocí al Señor.  El hombre no fue diseñado para estar solo, y muchas cosas sucedieron en mi adolescencia.  En lo personal, en mí se despertaron pensamientos suicidas.  Entendí más adelante que por ello fue que tomé ciertas decisiones en mi adolescencia; hoy sé  que no hay nada, no hay circunstancias que la Cruz de Cristo y Su Sangre poderosa no puedan transformar.

Con mi padre aún sumergido en el alcohol, Dios movió a una tía  y ella nos tomó a todos los hermanos, más a tres nietos, y su hija y nos llevó a los Estados Unidos.  Estando en la frontera, no sé cómo hizo, llamó a mi madre y le dijo que nos recogiera porque estábamos allí.  Sólo Dios sabía cómo pudo llevarnos con bien a ese lugar.  Éramos unos diez niños!!!

Un primo conoce al Señor y comienza a hablarle a mi madre.  Ella tenía que dejarnos solos para ir a trabajar. Mi Padre muere cuando yo tenía siete años, y mi madre tomó a mi hermano mayor y le impuso que tomara ese rol, y él empezó a ser muy rudo con nosotros. Nos exigía que sacáramos buenas notas, pero con mucha dureza. Yo podía ver ese dolor y rencor en su corazón.

Solía tener sueños recurrentes de que llegaba un ladrón a mi casa, pero al llegar a Cristo lo último que yo creía era que Dios quería usarme.  Dios me ha llevado a una congregación bella, me ha dado un hogar bello y un varón temeroso de Dios,  un esposo bello.  Había recibido por años palabras de derrota pero Dios me bendijo y me colocó en un rol de esposa de pastor.

Cuando me casé, pensaba que lo había alcanzado todo, pero aún llevaba muchas cargas de mi pasado. Mi esposo me decía te amo, y yo le decía también, te amo.  Pero dentro de mí, no  creía que eso era verdad.  Pensaba que él se había casado por mí, quizás por caridad.  Aún siendo ya la esposa del pastor, no creía.  Hasta que un día, Dios envió un profeta y éste me llamó y me dijo que tenía una palabra para mí.  “Dios te quiere decir  que el problema no es tu esposo, el problema está en ti”. Hermanos yo pude ver ese día como Jesús entraba a un salón  de clases, lleno de niños y se paró enfrente a la clase y yo estaba allí.   De repente, dijo: “Ella, es mi hija. Yo la amo”.  Entendí entonces, una verdad de Dios.  Pude ver a Jesús diciéndome que me amaba y en ese instante esa acta contraria fue rota por el Poder de su Sangre.

David se vio en esa situación.  Cuando David lo escuchó,  pensó: ¿Cómo se atreve a hablar así al pueblo de Dios? Muchas veces alcanzamos a herir a ese Goliat. Pero David después de tomar la piedra y lanzarla, tomó la espada y le quitó la cabeza. Tienes por el poder de Cristo, y la autoridad para quitarle la cabeza a ese Goliat.  Hoy puedes ser libre de ello.

¿Saben ustedes que pasó con esa espada? Esa espada un sacerdote la guardó, y un día cuando David estaba siendo perseguido por Saúl y estaba temeroso, ese sacerdote la saco y se la mostró.

1Sa 21:8-9  Y David dijo a Ahimelec: ¿No tienes aquí a mano lanza o espada? Porque no tomé en mi mano mi espada ni mis armas, por cuanto la orden del rey era apremiante.   Y el sacerdote respondió: La espada de Goliat el filisteo, al que tú venciste en el valle de Ela, está aquí envuelta en un velo detrás del efod; si quieres tomarla, tómala; porque aquí no hay otra sino esa. Y dijo David: Ninguna como ella; dámela. 

Dios te dice hoy, que esas actas en tu contra fueron anuladas, canceladas en la cruz; que esos enemigos sean los que sean fueron vencidos por Cristo nuestro Señor y fueron expuestos y avergonzados en la Cruz del Calvario. Esa es una verdad que tienes que creer y atesorar en tu vida.

Recuerdo que desde niña hice muchas cosas sola.  Hoy sé que nunca estuve sola, que conmigo siempre estuvo Dios,  Su amor y Su eterna misericordia.

(Fin del Testimonio de Claudia Méndez)

Predica Actas Contrarias.........Erika Alvarado 

Colosenses 2:13-15 Antes de recibir esa circuncisión, ustedes estaban muertos en sus pecados. Sin embargo, Dios nos dio vida en unión con Cristo, al perdonarnos todos los pecados y anular la deuda que teníamos pendiente por los requisitos de la ley. Él anuló esa deuda que nos era adversa, clavándola en la cruz. 15 Desarmó a los poderes y a las potestades, y por medio de Cristo los humilló en público al exhibirlos en su desfile triunfal.

Quizás haya entre nosotros algunos abogados o personas que conocen los términos del ámbito del Derecho Procesal, tales como Actas de Nacimientos;  todos sabemos que el nacimiento de un niño queda registrado, mediante este documento.  Existen también otros tipos de actas que dejan asentados los compromisos adquiridos.  En tales documentos podemos decir que intervienen tres aspectos:

1.Jurisdicción: Lugar donde ocurren los acontecimientos, o habla del ente competente.

2.Acción: Hace referencia a lo que aconteció.

3.Proceso: Mecanismo legal o la resolución de determinada situación.

Jurisdicción:

El Señor dice que la paga del pecado es la muerte, y Satanás es el príncipe de este mundo.  Esto muestra que en este mundo él tiene jurisdicción, por cuanto el hombre pecó.  Quiere decir que  el levantó actas acusatorias en contra del hombre. Pero es necesario saber quién es competente para acusarle y quién no lo es.

Acción:

Todos fuimos hallados culpables y sentenciados, pero la obra de Dios es asombrosa, y hoy veremos el proceso de cómo fuimos libres de toda condenación que pudiera haber en contra nuestra.

Proceso:

Cuando hablamos de decreto hacemos referencia a algo impuesto por una ley ceremonial. El modus operandi del enemigo es robar, matar y destruir, él puede usar cualquier persona para lanzar un dardo y hacernos daños.

Dogma= Es una creencia irrefutable para muchos, pero que no se puede comprobar.

A veces nosotros creemos mentiras y nos afectan porque las creemos,  porque no creemos la verdad de Dios. Hoy es tiempo que la luz de Dios ilumine tu camino.

Hay muchos decretos y mencionaremos algunos:

Muerte: Puede tener lugar cuando ha habido intento de aborto. Esa muerte va arrastrando la vida de la persona, pero Jesús dijo a la muerte que Él sería su muerte.

Enfermedad: muchas veces se arrastran deudas antiguas de generación tras generación, pero en la cruz hemos sido sanos.

Cuando era niña, mi madre en su ignorancia,  gracias a Dios hoy es creyente,  cuando me presentaba a sus amigos decía: “Aquí está la heredera de mis deudas”.  Muchas veces en algunos países usamos dichos que representan una falta total de sabiduría y establecen decretos negativos en las vidas.  Cuando tuve entendimiento en Cristo dije:   “Si hay alguna deuda pendiente, yo no la quiero pagar”. Ya Cristo  pagó toda deuda. Hay que tener cuidado con lo que hablamos.

Hablemos un poco del tiempo en que el hombre estaba en el huerto. En ese tiempo todo era color de rosa, no se preocupaba de qué comería o vestiría.   Dios les dio potestad sobre la creación y les dijo que se multiplicaran. 

La serpiente utilizó hablar al oído de la mujer, pero Dios ha otorgado redención  a la mujer. En el capitulo tres de Génesis vemos los decretos dados a la serpiente, a la mujer y al hombre, veamos esos decretos dados a la mujer: 

-Multiplicare tus dolores de parto: Se incrementaron los dolores de parto.

-Tus deseos serán para tu marido y él se enseñoreará de ti.  Hoy quizás muchas mujeres tienen dentro de sí ese vacío que no puede llenarse con nada ni con nadie;  aún cuando anhelan tener un hombre, un esposo, muchas veces cuando lo tiene aún siguen con ese vacío, pues ese vacío solo lo llena Dios.

En Números 5 podemos encontrar la Ley sobre los celos, donde en ese tiempo solo por sospecha la mujer era llevada y sometida a una especie de juicio, para comprobar si era cierto que había sido infiel.  Gracias a Cristo, hoy tenemos redención por medio de su sacrificio.

Este sometimiento ha llevado a la mujer, a que hoy día se revele, y lo vemos aun en la televisión, donde muestran en las series el perfil de la mujer con mucha dureza y un carácter fuerte,  y al hombre que la acompaña como un ser débil.  Hermanas amadas, debemos sacar esa rebelión; la única manera, es llegar a los pies de Cristo.

En la Biblia dice que a María Magdalena Jesús le saco siete demonios.  Esta mujer llegó a ver, que “donde abunda el pecado, sobreabunda la gracia”.  Cuando nadie daba nada por nosotros, hubo uno que dijo: “Heme aquí”.  Uno que dijo: “yo voy”; y ese es Cristo que apeló y pagó por nuestras iniquidades.  Abogado tenemos, y es el Mejor.

Esos clavos que le fueron puestos anularon las actas que se levantaron por los caminos que anduvimos. No hay nada que puede hacernos avergonzar, pues en Cristo hemos sido redimidos.  A nuestro Señor le fue puesta una corona de espinas y por Su gracia y misericordia, podemos someter todo pensamiento a los pies de Jesús.

YO vengo de una familia que sufrió por el alcoholismo, pero cuando llegué a Cristo entendí que su genética estaba por encima de mi genética.  Entendí que toda acta era anulada desde el momento que le acepté con mi Señor. Hoy tengo unas hijas a las que les digo que soy el último eslabón que podía arrastrar cualquier acta contraria.  El Señor las rompió y  ahora ellas deben seguir haciendo la obra por la generación venidera.

Jesús preguntaba a sus discípulos: “¿Quién dicen ellos que soy? ¿Y ustedes, qué dicen?

Dios hace esta pregunta porque muchas veces no sabemos quién es el Dios que servimos,   o creemos que Dios es el Dios de la iglesia nada más o el de la cruz.  Tienes que saber que Cristo es el Verbo hecho carne que vino a quitar la maldición; que venció la muerte, que vino abolir toda acta contraria. Cristo no solo estuvo en la cruz, sino que nuestro Señor descendió al infierno y venció la muerte.

Después que habían crucificado a Jesús, pensaron que se habían llevado su cuerpo. Pero aquella de quien fueron sacados los siete demonios se quedó y mientras miraba vio dos ángeles, y Jesús estando allí le pregunto y ella no le reconoció: “¿Mujer que buscas?” 

Juan 20:15  Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré. 

La mujer cuando le vio pensó que era el hortelano o el que estaba encargado allí, y le pregunto si él se había llevado el cuerpo; pero cuando Jesús le dijo: “María”, ella le dijo: “Raboni”, es decir que lo reconoció como su Maestro. Hermanas fue en el huerto que fallamos, pero fue también allí, que Dios nos otorgó la redención.

Juan 20:17 Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. 

Cristo dijo en la cruz: “Consumado es”.  Esto quiere decir que ya no hay deuda, que no hay nada que pueda levantar acusación en contra de nosotros. Dios ha tirado nuestros pecados al fondo del mar.

Quizás haya una deuda en tu vida, una acusación, algo que por años ha estado atormentándote y no te ha dejado crecer, aun habiendo llegado a los pies de Cristo; pero hoy tienes que saber que Cristo ha anulado toda acta y te ha declarado libre por el Poder de su Sangre, pues solo El ha exhibido y derrotado a todos tus enemigos.  Eres libre por su Sacrificio perfecto.